Características de las niñas y niños de 1er ciclo

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PERSONALIDAD

El niño es el centro de su propio universo. Le interesa que le cuenten su propia infancia y todo lo que se refiere a sí mismo. Quiere y necesita ser el primero, el más querido, quiere ser elogiado y quiere ganar, no acepta perder.

Su nombre es importante para él y lo escribe en todos lados. A veces se comporta como un bebé, habla consigo mismo en la media lengua de los primeros años.

Es muy expansivo y vivaz y en su afán de vivir al máximo el momento presente llega a extremos como ganar en todos los juegos, tener éxito en lo que inicia y exigir que las cosas sucedan a su gusto.

Lo quiere hacer todo a su manera pues está convencido de que es la forma más correcta, no sabe cuándo pedir ayuda y quizá no lo acepta cuando lo necesita. Está interesado por la buena y la mala conducta de sí mismo y de sus compañeros. Retorna a un marcado uso de los posesivos “mi” y “mío”.

Se acerca a la comprensión de su propia personalidad a través de practicar ser algo o alguien diferente, y también a través de su interés por la conducta de sus amigos.

 

EXPRESIÓN EMOCIONAL

Parece pasar el niño a esta edad por un período de marcado desequilibrio, porque sus emociones son muy intensas. Pasa de un extremo al otro: dulce-horrible, bueno-malo, expansivo-indiferenciado, amable-cruel, amor-odio. Es muy sensible y cualquier cosa le puede herir y hacer estallar fácilmente en llanto o en ataques de cólera (se echa al suelo, golpea, patalea), llegando a la agresión verbal o física.

Dado que es muy excitable, se irrita fácilmente y se pelea y discute.

Su lenguaje se corresponde con este comportamiento y es agresivo, lleno de insultos, amenazas y obscenidades. Es una etapa extremadamente agresiva. Si no siente un gran amor por los animales, entonces puede manifestarse considerablemente cruel con ellos.

Insolencia extrema y enfados brutales e inesperados. Contradice, discute y se resiste a obedecer. Hace continuas payasadas y dice “no” a todo.

Por otra parte, se le considera un niño llorón, pues llora por cualquier cosa. Trata de dominar a los demás y los ataca con críticas y acusaciones. Busca el elogio y la

aprobación, pero no acepta la crítica y se rebela contra las normas que establece el adulto, llegando a mostrarse descarado. Con todos estos problemas pierde el sentido del humor.

Exige de los padres mucha paciencia y gran sentido del humor que ellos no tienen.

La información que ha ido acumulando le hará creer que lo sabe todo y puede fanfarronear de ello. De todos modos, a veces puede mostrarse angelical y buen compañero.

CONOCIMIENTO SOCIAL

El niño a esta edad (6-8 años) adopta una perspectiva social subjetiva. Comienza a comprender que los pensamientos y sentimientos de los otros pueden ser iguales o diferentes a los suyos.

Reconoce a los demás como personas con pensamientos propios.

Se observa, por otro lado, que los niños que desarrollan sus habilidades sociales, participan en tipos de juegos cada vez más complejos e imaginativos, a veces en solitario y cada vez más con los demás. No han aprendido a perder en el juego, harán trampas o terminarán el juego bruscamente.

A menudo piensan que los otros se están riendo de ellos. Cuando se enfadan se vuelven silenciosos y hoscos.

INTERESES SEXUALES

A los 6 años se pregunta el porqué de las diferencias entre los padres al observarlos cuando están desnudos. El niño se dedica a “investigar” para obtener una respuesta concreta a la diferencia de sexos; de dichas investigaciones surgen los conocidos juegos sexuales. También se pregunta cómo nace el bebé y el origen de su existencia.

DESARROLLO FÍSICO Y MOTOR

Este período se encuentra en la fase que P. Vayer denomina “período de transición”. En él, el desarrollo corporal del niño pasa del estadio global y sincrético al de la diferenciación y análisis.

Características fundamentales:

- Imagen corporal a través de la interacción yo-mundo de los objetos-mundo de los demás.

- Desarrolla las posibilidades de control postural y respiratorio.

- Consigue una independencia de los segmentos corporales.

- Llega a una afirmación de la lateralidad.

- Organiza y estructura el espacio, domina las nociones de orientación, situación y tamaño que se encuentran en la base de todos los aprendizajes escolares.

- Organiza y estructura el tiempo, integrando experiencias personales.

- Adquiere una independencia brazo-mano y una coordinación y precisión óculo-manual fundamental para los aprendizajes de la lecto-escritura.

Motricidad gruesa:

- Está en constante movimiento, es muy activo

- El movimiento es ágil y coordinado

- Se sostiene sobre un pie, con los ojos cerrados

- El sentido del equilibrio y del ritmo son buenos

- Bota una pelota controlándola bien

Motricidad fina:

- Hace dibujos simples, copia y escribe palabras

- Se puede atar él mismo los zapatos

Los avances de los niños de esta edad se aprecian mejor en los juegos y en sus ocupaciones. La bicicleta, los juegos de pelotas, el escondite, las volteretas sobre la hierba... que gustan tanto a los niños como a las niñas, satisfacen su necesidad de derrochar energía física, al mismo tiempo que constituyen ejercicios de equilibrio y de locomoción. Los practican con entusiasmo, no tienen paciencia, ni la capacidad de atención necesaria para terminar la tarea o ficha, colorear el interior de los contornos, copiar un modelo con fidelidad.

En general están poco atentos a lo que hacen, se distraen fácilmente y no perciben los peligros.

Las habilidades motoras globales, como las utilizadas al correr y saltar, mejoran espectacularmente. Las habilidades motoras finas, como las utilizadas para escribir y dibujar, se desarrollan con lentitud.

A los 7 años tiene ya integradas las nociones de forma y distancia. Es capaz de saltar de un golpe cuatro peldaños.

EL SENTIDO MORAL

En este primer ciclo la moral es heterónoma, las normas provienen de los adultos.

El niño de 7 años es más consciente de sus propias posibilidades, se siente más responsable de sus actos y pertenencias que el de 6 años; en cierta medida es capaz de distinguir entre lo que está bien y lo que está mal, y no como lo hacía a los 3 años, guiándose por el comportamiento de sus padres, sino razonándolo.

Según Turiel, el desarrollo moral es un proceso de diferenciación, a través del cual las formas más autónomas del pensamiento moral se distancian de las normas convencionales. En los estadios inferiores, la convención y la moralidad están indiferenciadas. En la edad del primer ciclo de primaria la convención estaría entendida como uniformidad social descriptiva.

Por otro lado, es capaz de comprender conceptos tales como la verdad y la mentira, los enseres personales y los de los demás. En general, no miente ni roba. Mentir y coger “cosillas” a hurtadillas puede, sin embargo, llevarse a cabo y, para lo cual, habría una explicación psicológica.

DESARROLLO SOCIAL

a) Los compañeros:

La superación del egocentrismo va haciendo factible un replanteamiento de las relaciones interpersonales. Al comenzar a situarse en la perspectiva del otro se hace posible al inicio de la colaboración.

Las relaciones entre ellos se hacen paulativamente más duraderas, ya no se perciben como rivales con relación a la atención del adulto.

En el último curso del ciclo suelen aparecer los líderes que llegarán a polarizar los conflictos y coordinarán las aportaciones de cada uno.

b) Los adultos:

Los padres son figuras de identificación importantes

DESARROLLO COGNITIVO

En este primer ciclo han superado distintos tipos de egocentrismo:

a) Espacial: es capaz de ver perspectivas ajenas a la propia. El niño es capaz de dar una opinión correcta sobre lo que vería otro niño sentado, por ejemplo, a otro lado de una mesa donde se han situado tres montañas.

b) Social: ya no se han superado los “monólogos colectivos”, donde no había función comunicativa, cada uno podía estar hablando de cosas diferentes.

Es capaz de comprender los estados de ánimo de los demás.

Diferencia diferentes estatus socioeconómicos.

c) Lógico: Ej. Si se traslada agua de un vaso pequeño y ancho a otro más largo y estrecho, viéndolo el propio niño, éste será dirá que hay la misma cantidad de agua. Cuando era más pequeño habría dicho que en el vaso largo y estrecho había más cantidad de agua.

Se producen diferentes avances cognitivos que explican estos hechos:

Capacidad de descentración: el niño ya no evalúa prioritariamente sobre un aspecto sobresaliente, que acaso también podrían ser relevantes para comprender una realidad dad. Los alumnos se guían ya más por lo que conocen que por las apariencias. Este logro es muy importante, pues dará paso al razonamiento deductivo.

Se fijan también en los estados transformacionales. Esto es, no sólo se fija en el resultado final, sino en la transformación que se ha llevado a cabo en el proceso.

Son capaces de centrar su atención en más de un aspecto a la vez. Este aumento de su capacidad atencional se refleja en una mejoría en la comprensión de las instrucciones con más de una orden.

Se supera el razonamiento transductivo, razonamiento que va de lo particular a lo particular: centrarse en un aspecto sobresaliente de una situación a otra diferente, con cosas particulares, extrayendo conclusiones erróneas. Ese tipo de conclusiones erróneas desaparece ya en este primer ciclo.

Comprenden que las operaciones manipulativas y mentales pueden ser reversibles. Esa reversibilidad de las operaciones les permite entender la operación de la resta una vez alcanzada la suma.

DESARROLLO LINGÜÍSTICO

Las aptitudes lingüísticas se desarrollan, en general, con rapidez.

A los 6 años demuestra un conocimiento gramatical amplio. Aprende a ajustar su comunicación a los interlocutores, y utilizan el lenguaje para ayudarse en su propio aprendizaje.

A menudo, parece no oír cuando está absorbido en su propia actividad, sobre todo jugando o pintando.